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lunes, 26 de julio de 2010

MAS ALLA DE UN ADIOS



MAS ALLA DE UN ADIOS

Se me adentra una angustia abstracta
que rompe en mil pedazos mi maltrecho corazón.
Solo me van quedando recuerdos y miradas azules,
porque el tiempo determina etapas,
porque se hace doloroso guardar tu mirada
el eco de tu vos pausada y melosa.

Porque guardar unos negros cabellos
será una ardua encomienda.
Pero, a buen seguro, lo haré en los repliegues
más profundos de mi cerebro,
allá en la cisura de Rolando o de Silvio.

 Ya todo en silencio, como el mar,
 en "chicha calma" guardo tu recuerdo
escuchando mi canción favorita
"El Lago Azul ", como neblina
 en mi  "Otoño granadino".

Ya solo mi recuerdo de tu mano
hecha por cinco pétalos de rosas
con la esperanza de encontrar mi mano
algun día, ya arrugada y temblorosa,
en éste dolor que me inunda,
porque el tiempo irá marcando
la útima e inexorable época
de nuestras vidas.
¡Te he querido tanto
y de tantas maneras!

  Jose I. Roca H
 (Derechos reservados)

miércoles, 21 de julio de 2010

MI ULTIMA LAGRIMA


MI ULTIMA LAGRIMA



Y me llega tu olvido 
de forma tan agreste
como clavadas espina 
en las pesadas cuestas
de mi sufrir.

 Y el perfume se evapora
 difuminando en los confines
 de mi alma.
 Y ya, ni la soledad es nada.


 Recuerdo tus fragancias
 apenas iniciadas
 Presiento tu silencio
 que ya pesa en tu olvido


 Solo silencio transformado
 en dolido amor contenido.
 Quien sabe, si amor y odio
 siempre unidos y confundidos.

 Ya solo queda desolación
 angustia de no contemplar tu mirada,
 de no poder admirar
 los pétalos y mil rayas                                          
 de tus labios.

 Porque todo me falta ya 
 de mi querido Occidente,
 porque mi palabra
 solo te la puedo enviar
 con las estrellas, el sol y la luna
 Porque ya no tienes ni fuerza e ilusión
 ni para una respuesta.


 Solo adivino sombras nada más
 rescoldos humeantes 
 de un ardiente fuego extinguido
 Luminarias de pavesas
 que asciendenal cielo.


 Otoño granadino adelantado
 en el cenit del estío.
 Cuando las uvas de mi parral
 inician a estar doradas.
 Cuando los arreboles en los ocasos
 quedan distorsionados
 por las lágrimas que brotan de mi alma.


 Ya solo quedan luces
 a modo de luciérnagas
 que tenuamente iluminas mi espiritu.
 Iré muriendo lentamente este año
 en mi morada,
 contemplando el manto níveo amarillento
 en  tardes frías de mi otoño granadino.


 Recuerdos, miradas perdidas,
 sin retorno, imaginario puente de unión
 Luces  en mi hayedal
 simpre grices y entristecidas.

¡ Pero aún me queda un hilo de aliento !
 Ven sientate a mi lado
 porque cogido de tu mano
 en la aurora y Lucero del Alba
 tenemos que encontrar caminos
 y senderos nuevos,
 para así iluminar nuestras almas.

 ¡Ven chiquilla de ojos negros
  que desnuda está mi alma !
  Que mi cuerpo lo viste tu mirada
  porque quiero ser muerto de ti.
  ¡Ven chiquilla que aún me queda
  para ti siempre, mi última lágrima !


   Jose I. Roca H
       210710
   (Derechos reservados)

domingo, 18 de julio de 2010

A TI PERU




      A TI PERU

¡ Ay, Caballito de Totora!
Que surcas lagos y mares
que gracias a ti diste de comer
al pueblo Mochica,
cuna de la civilización.

Tú mochica que crees en la vida
después de la muerte.
Tú mochica que en las noches,
bajo los efectos del captus de S. Pedro
viajas y te pones en contacto
con el Dios Ai apaec.

El gran creador, el Dios de la dualidad,
adorado y temido.
Tú mochica, hombre fuerte, tenaz,
de inmenso tezón, que realizas el milagro
de convertir el desierto en vergel.

Donde no te pesan los ladrillos de adobe
para cobijarte y hacer mil castillos.
Tú, mochica, cultura de toda América.
¡ Tú, señor Sipan, anterior a los mayas,
dios, mitad humano, mitad divino!
Hoy, rendidos, estamos a tus pies.

Jose I Roca H
(Derechos reservados)